Carlos Manrique:

Que se Sepa Todo

Es hora de dilucidar cuánto dinero queda, a quiénes pagó Carlos Manrique bajo cuerda, y quiénes cobraron por ayudar.

Foto OSCAR MEDRANO

El domingo 1 Carlos Manrique es trasladado del Palacio de Justicia a Canto Grande. Un informe de inteligencia recomendaba recluirlo en un cuartel militar -¿bajo control del SIN?- pero finalmente fue llevado a una prisión común.

Con Carlos Manrique en Lima, no hay excusas para mantener la bruma que ha caracterizado las informaciones oficiales sobre Clae. No se han esclarecido, por ejemplo, los intentos que hizo Manrique por obtener ayuda de personas con poder en el gobierno. El ha señalado al abogado Javier Corrochano, que habría servido de nexo con Vladimiro Montesinos. Uno de los enlaces entre Manrique y Corrochano, sería el general PIP (r) José Jorge, sentenciado en el caso de la banda de narcotraficantes de los Rodríguez López. Montesinos defendió a policías acusados en ese juicio. ¿Acaso no amerita una investigación del Congreso y la inclusión de Montesinos en el proceso?

A su arribo, con la casaca que le regaló un policía norteamericano. No llevaba chaleco antibalas, como se dijo al principio. La situación que tenía en la prisión norteamericana contrasta con la que tendrá que sufrir en Canto Grande, sin comida adecuada a sus enfermedades, ni mudas de ropa, ni servicios higiénicos. Además, algunos internos son claeístas y quieren cobrar sus letras.

HACE varios días que Carlos Manrique no sabe lo que es una ducha y menos aún el placer de estrenar una muda limpia. Lo único que había podido cambiarse hasta el martes pasado, es la camisa de presidiario. Desde que salió del Federal Detention Center de Miami, llevaba puesto el mismo uniforme de reo internacional y no se había lavado los dientes.

Salvo la casaca, regalo de uno de los policías norteamericanos que lo escoltó hasta la puerta del avión que lo devolvió al Perú, el ex presidente de Clae no tenía abrigo. A pesar de que el invierno limeño ha demostrado no conocer la piedad, en su celda unipersonal no hay cobijas.
Además de la "familia claeísta", Carlos Manrique no tiene familiares vivos (salvo un hermano por parte de madre). Y aunque los tuviera: si te vi, no me acuerdo. Su esposa Violeta Mori está hace más de diez meses presa en el penal de Chorrillos. Ninguno de sus parientes políticos ha solicitado visitarlo y el recién llegado se ha visto en la necesidad de pedirle a su abogado algo de ropa interior, dentífrico, una chompa y una manta para sobrellevar la anónima primavera de Lima.
La salud de Manrique está quebrantada. En el penal la comida que se reparte a los internos es pésima y, por supuesto, no se hacen distingos. Lo único que le alimenta esa comida es el problema hepático que lo aqueja hace varios años.

INTERROGADO

El domingo a las 8 de la mañana el desolado ex presidente de Clae asistió a una ceremonia larga y tediosa: tuvo que presenciar el registro de la serie de cada uno de los billetes que había traído de Miami. La sesión terminó a las 10 y 30. En ese momento la jueza intentó tomarle su instructiva. Su abogado Edgard Chirinos, se opuso. Apelando a un procedimiento formal, le explicó a la jueza, Cecilia Suárez, que en términos procesales el plazo para la instrucción ya había terminado y que en tres días el expediente debería subir a la Corte Superior.

Al día siguiente, lunes 2, la jueza, mediante una resolución, determinó que por razones de celeridad su despacho debía proceder a tomar al reo Manrique Carreño la instructiva de ley inmediatamente. Chirinos se enteró por los reportes periodísticos y llegó con las justas a Canto Grande.
En la habitación de dos metros por tres, que pertenecía al alcaide del penal de Canto Grande, empezó el interrogatorio a Carlos Manrique. Durante cuatro horas, la jueza Cecilia Suárez, acompañado por el secretario Ricardo Urízar, hizo preguntas genéricas al ex presidente de Clae. También estaban presentes la fiscal Flor de María Mayta, el abogado Edgard Chirinos y un policía que custodia al reo.

Jueza Cecilia Suárez: hizo que lleven a Manrique a su despacho el domingo.

En el estrecho recinto, apresuradamente acondicionado, sólo hay cuatro sillas y una banca.

Manrique se mostró nervioso durante la primera diligencia. Al día siguiente, el martes 3, estaba más tranquilo. Pero en incidente producido entre la jueza y el abogado defensor paralizaron las diligencias hasta el jueves.
La jueza Suárez sostuvo que existe contradicción entre la versión de Manrique y la de Violeta Mori respecto a Clae Proex, por lo que ambos no pueden compartir al mismo abogado defensor. Chirinos debería dejar el caso, según la jueza. La Mori había declarado tiempo atrás, que ella era la única responsable administrativa de la mencionada empresa y Manrique dijo que era socio.
En realidad, es una cuestión menor, pero ha detenido el interrogatorio. La 11ava. Sala Penal tendrá que decidir si procede la recusación al abogado.
La última pregunta del interrogatorio, antes que se suspendiera, fue si compraba dólares. Carlos Remo Manrique respondió que sí: tenía una casa de cambios llamada "Remo Money Exchange". (Ver recuadro Factor Verde).

PREFIERE EL JUICIO ORAL

Al parecer, Manrique no tiene mucha confianza en el proceso en curso. El estaría esperando el juicio oral, ante un tribunal y en público, para revelar nombres de los que se beneficiaron de los pagos clandestinos luego de la primera intervención de Clae.

Una de las versiones es que devolvió parte del dinero que tenía depositada la Caja de Pensiones Militar y Policial. También habría devuelto el importe de las letras de congresistas, policías, militares y otras autoridades. Esto se tendrá que verificar o desmentir durante el juicio.

Edgard Chirinos, abogado de Manrique y Violeta Mori. La jueza exige que sólo defienda a uno.

Manrique, según sus allegados, tendría recibos de las personas a quienes pagó. Y una relación de deudores que no cancelaron sus acreencias.

Otra de las cartas que guarda el ex presidente de Clae es la de los nombres de quienes lo protegieron y ayudaron a escapar cuando estaba perseguido. Por ejemplo, cómo obtuvo el pasaporte guinda que ahora está en poder de la juez Suárez.
Este último asunto, sin embargo, probablemente quedará fuera del proceso, pues Carlos Manrique sólo podría ser juzgado por los delitos señalados en el expediente de extradición.

LOS DELITOS

Fraude, banca paralela, estafa y falsedad de información financiera serían los únicos delitos de los que tendría que responder Manrique, porque fue extraditado con base en esos cargos.

Según la defensa de Manrique, si no se respeta el espíritu de la extradición, el tratado y el país pueden ser denunciados internacionalmente.
Las autoridades norteamericanas entregaron a Manrique porque en opinión del juez de Florida procede el concepto de doble criminalidad (cuando las legislaciones de los dos países tipifican el hecho como delito) a esos cuatro cargos.
No obstante, otros juristas afirman que la extradición de Manrique permite juzgarlo por otros delitos. Estas encontradas opiniones aparentemente se producen por falta de información. La jueza Johnson dijo que Manrique era extraditable y no detalló las razones. Sin embargo, el juez superior, Davis, fue más específico. El dijo en su sentencia confirmatoria de la extradición, que existe concordancia en el artículo segundo del Tratado de Extradición, el mismo que se refiere a la estafa.
Mientras que la resolución del Departamento de Estado, firmada por Warren Cristopher, involucra los otros tres delitos, el fraude, la banca paralela y la falsedad en la información. Eso es diferente a decir que Manrique podrá ser juzgado por los otros varios delitos de los que se le acusaba en el Perú y que no están contemplados en el expediente de extradición.
Lo cierto es que la suerte de Manrique está cantada. Es prácticamente imposible que la Corte lo sentencie a menos de ocho años -la pena máxima para esos delitos-, pues esa es la condena que les han aplicado a sus cómplices secundarios y coinculpados que ya han sido juzgados.

ENLACES ESPECIALES

Varias de las afirmaciones hechas por Manrique en los últimos tiempos se han demostrado falsas. Pero también ha dicho algunas cosas ciertas.

Parece ser verdad que el ex presidente de Clae prodigó mucho dinero, desde que vio que se avecinaba la intervención, a personajes vinculados al poder.
La acusación más directa que ha hecho es que entregó un millón de dólares a Javier Corrochano para que éste se lo haga llegar a Vladimiro Montesinos, a fin de que ayude a Clae. (CARETAS 1367). Luego Manrique precisó que el dinero fue entregado, en parte, directamente a Corrochano, y en parte enviado a través del general PIP (r) José Jorge Zárate y el abogado Antonio Flores. (CARETAS 1374).
La semana pasada Corrochano acudió al despacho de la fiscal Flor de María Mayta a rendir su manifestación con relación a lo declarado por Carlos Manrique. También estuvieron Flores y Pepe Jorge Zárate. Ellos fueron incluidos en la investigación a raíz de las publicaciones de CARETAS. Jorge aseguró que no conocía a Manrique. Pero la fotografía que se publica en esta edición demuestra lo contrario. ¿Será verdad también el resto de la versión de Manrique?


Balanza Caliente

Flor de María Mayta (der.), fiscal favorita de Blanca Nélida Colán y sus mentores, pretende incluir en proceso a su antecesor en el caso, el fiscal Mateo Castañeda (izq). Castañeda fue quien incluyó a Javier Corrochano, José Jorge Zárate y Antonio Flores en el proceso a raíz de las denuncias de Manrique publicadas en CARETAS. Cuando la extradición estaba a punto de concretarse, Castañeda fue cambiado. La Mayta, que además está como fiscal especial en el caso de los narcotraficantes López Paredes, tiene también otros procesos. ¿Cómo hace para ocuparse de todos?


Hilos y Nudos

Carlos Manrique con Javier Corrochano, Pepe Jorge y Antonio Flores.

ESTA foto fue tomada en noviembre de 1993 en un hotel miraflorino. Manrique trajo al famoso jugador brasileño Jairzhino (a su izquierda en la foto), campeón mundial de 1970, contándole una historia no muy clara. El ardid publicitario fracasó después, pero lo interesante es que entre los invitados al evento estaban:

1. Javier Corrochano, quien afirma que fue abogado de Carlos Manrique entre octubre 1994 y marzo de 1995. Corrochano se jacta públicamente de ser amigo del asesor presidencial y hombre fuerte del SIN Vladimiro Montesinos. Manrique ha sostenido que entregó un millón de dólares a Corrochano para que se lo haga llegar a Montesinos.

Vladimiro Montesinos ¿se le investigará ahora?

2. José Jorge Zárate, general retirado de la PIP, que fue condenado por el delito de Tráfico de Drogas, junto con la banda de Reynaldo Rodríguez López. En ese proceso estuvieron implicados otros jefes policiales y militares, cuyo defensor fue el ex capitán Vladimiro Montesinos.

3. Antonio Flores, abogado. Fue segundo jefe en la Superintendencia de Banca y Seguros en el gobierno aprista. Luego fue asesor de Clae.
4. Bernardo Fernández, abogado que comparte el estudio con Javier Corrochano, involucrado ahora en el caso de Alfredo Zanatti.
5. Jorge Ascencios, uno de los hombres de confianza de Carlos Manrique. Se encuentra preso.
La presencia de estas personas junto a Manrique, apuntala la versión de éste, en el sentido que entregó un millón de dólares a Corrochano a través del general (r) Pepe Jorge y de Antonio Flores (CARETAS 1367 y 1374). Cuando se publicaron las cartas de Manrique en CARETAS no existía este testimonio gráfico que comprueba que los implicados se conocían.


Factor Verde

Italiano vincula a Clae con lavado de dólares del narcotráfico.

UN narcotraficante italiano, Umberto Ammaturo Rochino, que vivió en el Perú y que ahora purga prisión perpetua en su país, ha revelado que Clae lavaba dólares del narcotráfico.

Cuando el fiscal Mateo Castañeda conoció las declaraciones de Ammaturo, formuladas ante un tribunal en Roma, envió una carta rogatoria al Ministerio de Justicia de Italia, a través de la Cancillería, pidiendo que el reo responda a un pliego de 7 preguntas.

Umberto Ammaturo, narcotraficante italiano, dice que Clae lavaba dólares.

Ammaturo confesó ante un tribunal italiano que cuando estuvo en el Perú participó en el tráfico de drogas con miembros de la organización de Reynaldo Rodríguez López (a) "El Padrino". También manifestó que el Centro Latinoamericano de Asesoría Empresarial (Clae) adquiría dólares de narcotraficantes colombianos, en especial de un tal Lucho.

En la carta enviada el 2 de mayo de 1995, el fiscal Castañeda -hoy reemplazado por Flor de María Mayta-, pide que el preso que purga su condena en la cárcel de Rabbidia responda las siguientes preguntas:
1. Si conocía a Carlos Manrique, Violeta Mori y otros implicados.
2. Si puede proporcionar la identidad del traficante colombiano conocido como Lucho.
3. Si puede ampliar la información sobre las transacciones realizadas entre Lucho y Clae.
4. Si conoce las actividades de compra-venta de moneda extranjera realizada por Clae.
5. Si conoce sobre préstamos de dinero de Clae a terceros.
7. Si conoce en qué invertía Clae.
Ammaturo, que se dedicaba también a prestar dinero con intereses altísimos, dice que Clae otorgaba "préstamos usureros con un interés mensual de entre el 6% y el 10%".
Las respuestas que se logren obtener del delincuente italiano podrían proporcionar nuevas pistas sobre las relaciones que cultivaba Carlos Manrique.
De hecho, cuando se produjo la intervención de Clae y salieron a la luz pública algunas interioridades de esa empresa, se rumoreaba que los dos negocios que realmente tenía Manrique eran precisamente ésos, los préstamos usurarios a comerciantes informales y el lavado de narcodólares. Esos negocios reportaban -según esas versiones- pingües ganancias y permitían pagar los altos intereses que ofrecía Clae.
En un momento, antes que se dicte orden de captura en su contra, Manrique llegó a admitir que prestaba dinero, pero no que lavaba dólares del narcotráfico. Esto último, sin embargo, amerita precisiones. Porque puede ser que Clae hiciera negocio comprando y vendiendo dólares del narcotráfico, cosa que hacían muchos bancos comerciales y el propio Banco Central. Blanquear el dinero de traficantes, es decir, hacerlo ingresar en el flujo legal es diferente y sí constituye un delito grave.
Las respuestas de Ammaturo contribuirán a aclarar el punto.


CARETAS 1383