El Iluminado

Los seguidores de Ezequiel Ataucusi creen que la persecución es una prueba divina.

Esta semana el fiscal Carlos Torres deberá decidir si formula denuncia o no contra Ezequiel Ataucusi, el líder de la secta Israelitas del Nuevo Pacto Universal, el congresista Javier Noriega y otros dirigentes de esa agrupación religiosa. Después de las críticas que recibió (CARETAS 1378), Torres no sólo cambió de peinado, sino se ha moderado en sus declaraciones a la prensa. Hasta ahora su única prueba para acusar a Ataucusi y sus feligreses son seis balas dum dum halladas en la llamada Casa Real. No se sabe qué hará con tan pobres evidencias.

Fotos JAVIER ZAPATA

(Derecha) El profeta Ezequiel Ataucusi, idealizado por pictórico seguidor. Predica que el mundo acabará antes del año 2,000. (Derecha) Feligresa en desolado paraje de Cieneguilla, con reminiscencias del desierto del Sinaí.

SUS seguidores consideran a Ezequiel Ataucusi un nuevo profeta que interpreta los signos que revelan la próxima destrucción de la tierra. El primer profeta, según su peculiar contabilidad, fue Noé, que anunció el Diluvio Universal.

El segundo, Abraham, cuyas profecías concluyeron con la destrucción de Sodoma y Gomorra.
El tercero, Ezequiel Ataucusi, se parece en la iconografía de sus seguidores a Abraham. Por lo menos a la forma como Abraham es representado en películas y grabados. Sus feligreses consideran a Ezequiel el salvador de la humanidad.
Todo el que acude a la congregación, está obligado a cumplir sus ritos y preceptos. Uno de ellos es el restablecimiento del Nazareato, que significa no cortarse el cabello ni la barba, desde el momento que se es israelita. La barba y la cabellera "son el radar para detectar las cosas de Dios" según Números, 6:55, y Levítico 19:27, y rige tanto para hombres como para mujeres.
La Biblia no tiene precisiones sobre el uso del shampoo, así es que los Israelitas no tienen prohibición de usarlo en sus pobladas cabelleras y barbas.

Iluminada expresión de Ezequiel, líder de los Israelitas del Nuevo Pacto.

Los velos y túnicas son de uso obligatorio para niñas y mujeres. Las mujeres pueden recibir en sueños las indicaciones divinas sobre los colores que deben usar, según Cr. 11:10.

En los días de reposo, los sábados, Lunas nuevas, día de la expiación y otras solemnidades, se realiza el holocausto: queman en una pira de troncos de eucaliptos o palo santo, becerros, corderos, machos cabríos o palomas. Esta ofrenda que hacen los fieles a Dios es por agradecimiento y para pedir favores y revelaciones. Debe ser hecha "en olor agradable a Dios". Para ese efecto usan aceite de oliva, rociado generosamente sobre la pira.

LA CASA REAL

Contrariamente a lo que su pomposo nombre parece indicar, la Casa Real no es un palacete digno de un monarca, sino una inacabada construcción de tres pisos, ubicada en un pedregoso paraje de Cieneguilla, con reminiscencias del bíblico desierto del Sinaí.

El terreno de la congregación está enclavado entre los cerros, a la altura del kilómetro 23 de la carretera a Huarochirí, y alberga la iglesia matriz de los Israelitas del Nuevo Pacto Universal, como gustan denominarse los seguidores de Ezequiel Ataucusi Gamonal.
En el primer piso, están las oficinas donde se atiende a los feligreses, y un dormitorio común que alberga a los dirigentes y predicadores. Es allí donde solía pernoctar el congresista Javier Noriega. En ese lugar está su túnica, trocada ahora por impecables ternos.
En el segundo piso están las instalaciones donde despacha y vive el jefe de la congregación, Ezequiel Ataucusi. Para muchos integrantes de esa organización, es un lugar misterioso, al que nunca han tenido acceso.
En realidad, parece una vivienda de clase media. Todo está alfombrado de rojo. Unas cortinas cremas separan una antesala del salón donde Ataucusi recibe a sus invitados. Al costado está su despacho.

Congresista Javier Noriega con túnica de predicador. Se parece a una estampa de primera comunión. Ahora sus fans le piden autógrafos en la calle. (Derecha) Sala de la Casa Real, donde Ataucusi suele recibir a sus visitantes ilustres.

Es en este lugar donde el líder y dos veces candidato presidencial ha recibido al ministro de Agricultura, Absalón Vásquez, y a parlamentarios y embajadores, como el de Bolivia.

Las puertas de fierro de la Casa Real tienen inscripciones de personajes bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento. Destacan las de Ezequiel y del Apocalipsis. En otras, hay un sol que para los Israelitas del Nuevo Pacto Universal representa a Dios.
También hay un altar del holocausto y un arca del alianza. La casa está adornada con retratos de Ezequiel, su tabla real y peces, que son los símbolos del Frepap, movimiento político con el que los Israelitas participaron en varios procesos electorales. La tabla real colocada en un lugar prominente de cualquier instalación, le confiere la categoría de lugar sagrado. (J.T.)

Detalle de una puerta de la Casa Real, con la estrella de cinco puntas, la tabla real, con los diez mandamientos de Ataucusi y signos bíblicos. (Derecha) El comedor de la Casa Real.'La vajilla incluye copas y vasos. Aunque ellos no beben licor, sus invitados a veces sí lo hacen. Al lado tienen una sala de cómputo con tres computadoras.


CARETAS 1379