CONTROVERSIAS

Por FERNANDO ROSPIGLIOSI


Nerviosismo con Manrique

LA noticia de que Carlos Manrique tiene un libro contando las interioridades de la historia de Clae, parece que puso los pelos de punta a varios allegados al régimen. La información de que el libro está prácticamente listo, fue revelada en la entrevista que concedió a Cecilia Valenzuela en Miami (CARETAS 1378), casi al mismo tiempo que se daba a conocer que la justicia norteamericana había aceptado, por fin, la extradición.
El nerviosismo, entonces, se convirtió en pánico. La maquinaria encubridora se puso rápidamente a funcionar:
  • El sábado, la siempre complaciente fiscal de la Nación, Nélida Colán, destituyó al fiscal Mateo Castañeda, que investigaba el caso Clae y nombró en su lugar a la favorita del gobierno más precisamente del SIN, Flor de María Mayta. Castañeda había comprendido en la investigación a Javier Corrochano y Vladimiro Montesinos, a raíz de una carta de Manrique a Corrochano publicada en CARETAS.
    La Mayta ha hecho méritos sobrados para estar en ese puesto. Desde que le encargaron investigar a los civiles presuntamente implicados en el intento del general Jaime Salinas Sedó Alberto Borea, Máximo San Román, entre otros, hasta los casos del tren eléctrico y del clan de narcotraficantes López Paredes, Mayta es designada siempre para ocuparse de asuntos que son seguidos con mucha atención desde el Servicio de Inteligencia.
  • El domingo, el abogado Javier Corrochano se convirtió en la fuente confiable y autorizada de un programa de TV, para analizar e informar sobre la situación y las perspectivas de Manrique.
    Corrochano, que ha sido empleado, abogado y socio de otro preso ilustre, Alfredo Zanatti, fue el mismo que viajó a Miami el 8 de noviembre de 1994 para negociar con Manrique, por cuenta de influyentes personalidades del actual régimen, según se dijo en ese momento.
    Además, Corrochano ha sido abogado de Manrique, y admite haberle cobrado 150,000 dólares por sus servicios durante seis meses. Corrochano también se enorgullece públicamente de su amistad con Vladimiro Montesinos, el hombre fuerte del Servicio de Inteligencia Nacional.
    Pues bien, este distinguido personaje es quien fue consultado por un programa dominical e hizo dos sensacionales revelaciones:
    1) El libro de Manrique "está financiado por una revista local". Cuando le preguntaron si es CARETAS, no respondió directamente, pero lo insinuó.
    2) El libro va a aparecer 10 ó 15 días antes de las elecciones municipales para hacer perder a Jaime Yoshiyama la alcaldía de Lima.
    El abogado Corrochano no tiene sentido del ridículo, por eso puede recitar ante las cámaras, con toda seriedad, el libreto preparado en Las Palmas.
    Porque se trata obviamente de una maniobra diversionista de los expertos sicosociales, destinada a atenuar el posible impacto del libro de Manrique, no sobre la campaña de Yoshiyama, sino respecto a los que lo protegieron y/o extorsionaron durante el largo período de la intervención y agonía de Clae.
    El esquema que se aplicará después, probablemente será similar al usado con Alfredo Zanatti, Abelardo Cachique Rivera y Demetrio Chávez "Vaticano".
    La constante ha sido, primero, una gran propaganda, donde el gobierno trata de atribuirse los méritos de la captura. Y después de la algarabía inicial, silencio casi absoluto.
    Las más importantes preguntas quedan sin esclarecer: con quién se vinculaban los acusados, quiénes los protegían, a quiénes sobornaron, cómo pudieron operar tanto tiempo sin ser capturados en el Perú.
    Al principio, además, se exagera adrede la publicidad que se le brinda al caso. Así, al cabo de algún tiempo, la opinión pública está saturada de oír hablar del preso estrella. Este empacho de información o, mejor dicho, de desinformación, por lo general no añade nada sustancial a lo que ya se sabía de antemano. Pero contribuye a que la gente se harte del tema.
    Siempre habrá, además, algún perseguido con quien reemplazarlo. Si no es Alan García, ya aparecerán sustitutos: Leonel Figueroa, Héctor Neyra o cualquier otro.
    Hay algunas diferencias, sin embargo. Primero, Carlos Manrique le debe dinero a decenas de miles de personas, cuyo interés en el problema será difícil de diluir. Segundo, si es cierto que ha escrito el libro, no podrán impedir que circule. Tercero, existen claeístas que siguen creyéndole.
    A pesar de su precaria situación, pues, Carlos Manrique puede ser todavía un hueso duro de roer para el gobierno.


    CARETAS 1379