Las FF.AA. y la Defensa Nacional

Por FERNANDO ROSPIGLIOSI

LA semana pasada empezó a circular la hipótesis que Alberto Fujimori había azuzado el conflicto con Ecuador para ganar votos y hacerse reelegir. No creo que eso sea cierto, por varias razones.
Primero, se necesitaría mucha audacia para provocar un incidente con nuestro vecino, porque el resultado podría ser favorable y permitir que el presidente-candidato gane muchos votos. Pero podría también, en caso de tener consecuencias no muy satisfactorias, hacerle perder todo. No creo que Fujimori haya corrido ese riesgo. Menos aún si sus perspectivas electorales no eran desesperadas.
Segundo, implicaría que Fujimori tiene un control total sobre las FF.AA. Es decir, que tiene la capacidad de llevarlas a un enfrentamiento porque él así lo decide. Esa no es la realidad. Fujimori tiene una alianza, está asociado con la cúpula militar, pero él no puede ordenarles lo que se le antoje y esperar que cumplan sus instrucciones si ellos no están de acuerdo.
La otra posibilidad es que la cúpula castrense compartiera el objetivo de la maniobra. Es difícil pensar que sea así. Los militares saben que su estado no es óptimo para llegar a un enfrentamiento.
En tercer lugar, la deficiente y tardía reacción política, diplomática y propagandística del gobierno parece indicar que Fujimori y sus socios fueron sorprendidos. La aparición pública de Fujimori el sábado 28 fue lamentable. Calificó los primeros enfrentamientos de "accidente casual" y afirmó que "esas escaramuzas a veces se dan porque en zonas no demarcadas hay patrullas que se pierden". El presidente del Perú sostenía eso un día después que los diarios de Ecuador publicaban mapas donde se establece claramente la ubicación de puestos ecuatorianos en territorio peruano!
En suma, no hay muchos motivos para pensar que se trate de una audaz y riesgosa iniciativa de Fujimori. Más bien parece un conflicto no deseado y pésimamente manejado, debido sobre todo al desmantelamiento y politización de instituciones fundamentales como la Cancillería y las FF.AA.
Los lamentables enfrentamientos en la frontera norte, deben llevar sin embargo a una discusión seria sobre el rol de las FF.AA.
En los últimos años ha cobrado fuerza en medios civiles y militares la teoría que es prácticamente imposible una guerra entre países de América Latina y que, por tanto, las misiones de las fuerzas armadas deben cambiar sustancialmente.
Uno de los que ha afirmado esto es el general Gastón Ibáñez O'Brien, hoy candidato en la lista de Fujimori, que sostiene lo siguiente:
"Se puede afirmar con relativo convencimiento que la posibilidad de un conflicto armado entre países del subcontinente ha disminuido hasta hacerlo casi imposible". ("Evolución de las Fuerzas Armadas en el mundo", en Comando en Acción, diciembre 1993, p. 38).
Los motivos, según el general Ibáñez son que "las fronteras entre nuestros países se han estabilizado", el nuevo rol que juegan los organismos internacionales, en particular la OEA. Y los cambios en la mentalidad militar, que se caracterizan por una notable madurez política.
En el mismo sentido, el antropólogo Enrique Obando, afirma que no tiene ni pies ni cabeza pensar que los enemigos tradicionales en América Latina lo sigan siendo: Argentina y Chile, Perú y Ecuador, etc., y que las guerras son muy improbables en un continente que sólo ha tenido tres guerras importantes después de la independencia. ("Quién es el enemigo?", en CARETAS 24.3.94, "La Discusión Presente" en Expreso 20.4.94, "Fuerza Armada y desarrollo" en Expreso 22.5.94).
Obando propone mantener la misión de la defensa de la soberanía nacional, pero combinándola con otras que irían cobrando mayor peso: la lucha contrasubversiva, la intercepción de avionetas del narcotráfico y el desarrollo nacional.
He discrepado antes y lo hago ahora con esta teoría. No creo que las guerras sean imposibles en América Latina, ni veo ninguna razón fundada para pensar que los intereses políticos, económicos o de otro tipo, o la irracionalidad de los dirigentes no puedan conducir eventualmente a un conflicto.
Es verdad que la situación internacional no es propicia hoy día para los conflictos bélicos, pero nadie sabe qué puede pasar mañana. Era casi imposible imaginar hasta hace 3 ó 4 años guerras como la de la ex Yugoslavia o la de Chechenia. Y ocurrieron.
Si esto es así, el Perú debe tener FF.AA. capaces de defender la soberanía nacional. Su misión fundamental debe ser ésa y no construir carreteras donde puede hacerlo la empresa privada, o sacar muelas y cortar el pelo en labores de "acción cívica". Los militares deben entrenarse para la guerra y no asumir funciones que pueden y deben cumplir otros organismos del Estado.